lunes, 26 de diciembre de 2011

Cenizas rojas

Llegaste a mi vida como una ilusión
llenaste mi cielo de magia y color

Sacaste mi espina,
cortaste una flor
borraste las huellas de un viejo dolor

Pisaste una sombra que parecia invencible
Partiste de cero, de ser invisible

Lograste ser mucho mas que solo increible
Dejaste las marcas mas irreversibles

Y luego dijiste que no estaba en tu vida
que la historia conmigo no fue bienvenida

Cerraste las puertas de nuestra avenida
cruzaste una historia y me dejaste en la huida

Luché como fiera contra tu abandono
Desgarré mis medias, lloré hasta el ahogo

Tu risa siniestra quemó mi deseo
Mis lágrimas rojas llenaron el cielo

Hoy desde mi trinchera, me levanto victoriosa
Te miro, desprecio todo lo que antes amé

Me encuentro mas fuerte cual loba rabiosa
no eres lo que amaba ni lo que soñé

domingo, 4 de diciembre de 2011

El Sonido de Callar y el Silencio de Gritar

El circulo vicioso mas grande y patetico que nos recluye a todos en un gran hueco amurallado dentro de nosotros mismos es callar lo que el corazon quiere gritar y parlar cuando el corazon guarda silencio, ya que al hablar lo que el corazon calla nuestras palabras pierden congruencia, y lo ilogico se vuelve tan inexacto y efimero como el silencio entender palabras inexistentes es como ver algo invisible, lo que no ves no existe, lo que no escuchas, no esta, el silecio mas grande es el que se provoca cuando el corazon esta inquieto.

Para coordinar sentimientos y razon hay que tenr un exceso de inteligencia y auntocontrol que no cualquiera consigue, e incluso muchos temen no alcanzar.

Se dice que al que no habla Dios no lo oye, pero y si se dicen las palabras incorrectas? y si se desata la furia de Dios?

Se dice también que hay que aprender a no quedarnos callados, pero se nos pide recato y discrecion la gente "madura" suele contradecirse demasiado, por eso es que le temo a madurar, la inmadurez me regala dia a dia, la posibilidad de equivocarme en la misma linea del dia anterior, y que aun siendo asi, mi fama no me carcoma.

Aun asi, muchas veces he decidido gritar cuando el corazon desea callar, y eso me ha hecho perder suficiente y en definitiva me he dado cuenta de que hay que callar cuando no hay nada bueno que decir.

Supongo que empiezo a contradecirme, sera la madurez a la que tanto le temo?, esa señora de cabellera cana que viene porfin a llevarme consigo? no lo se, lo unico que se es que en este momento, mi corazon no busca frases, no tiene, no regala, no presta y no pide, las palabras sobran, y tal vez mi boca deberia ahorrarse tambien un poco de voz... me despido inteligente, madura y decepcionada de tener que crecer..