miércoles, 31 de julio de 2013

Dignidad

Siempre fui aquella que se callaba.

Solía pintar de rosa tus negros trazos.

Solía cubrir con risas tus malos tratos.


Hoy tu memoria me va desvaneciendo como los grabados en una piedra que erosiona el mar.

Hoy tus ojos se van marchando de mi mirada, se cierran lentos pero precisos en un "ya nunca" que se escribió.


Ya pesan los rasguños en la memoria

Ya no hay curación tan grande para tu hazaña


Hoy te marchas indiferente y "digno"

Hoy yo te dejo marchar