Te amo porque te mueres de sueño pero no te resignas a dormir porque quieres seguir viendo lo que hago, tus ojitos invaden con curiosidad mi rutina y llenan mis días de luz.
Eres el más grande regalito que Dios me dió y le estoy infinitamente agradecida con la vida por darme la oportunidad de ser madre de tu perfección.
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